Como expertos en constitución de sociedades limitadas, y miembros de la red PAE de atención a emprendedores, mejorar la salud de la caja de la empresa es algo de lo que todo emprendedor debe preocuparse. Por este motivo hoy le explicamos qué es la caja de la empresa, y le damos 6 consejos para mejorar su salud.

 

¿Qué es la caja de la empresa?

Cuando hablamos de la caja de la empresa nos referimos a la que representa la totalidad del capital disponible de una empresa para hacer frente a todos sus pagos. No solo se trata del dinero efectivo, sino que también incluye las tarjetas de crédito, pólizas, cuentas bancarias, y todo lo que represente dinero disponible de la empresa.

Es fundamental llevar un control adecuado de la tesorería de la empresa para mantener la caja de la empresa con buena salud, ya que una empresa puede generar grandes ventas, pero no poder afrontar pagos a los proveedores. En este aspecto, el flujo de caja sirve para detectar la solvencia y capacidad de mantenerse en el tiempo en el mercado. Entonces, ¿Cómo controlar y mejorar la salud de la caja de la empresa entonces? Aquí van los 6 consejos para mejorar la salud de la caja de la empresa.

 

¿Cómo mantener y mejorar la salud de la caja de la empresa?

Como siempre, el primer paso para mejorar es prevenir; es fundamental hacer una Previsión de Tesorería para mejorar la toma de decisiones de la empresa. Además, existen otras actividades relevantes a tener en cuenta para lograr una buena salud de la caja de la empresa:

 

Controlar los pagos efectuados

Es indispensable llevar un seguimiento adecuado de las facturas pagadas, ya que puede ayudarnos a saber con cuánto dinero contamos de forma exacta. Haciendo una conciliación bancaria de los documentos, nos permitirá tener justificadas las facturas, y podremos tener el conocimiento de forma actualizada del dinero total disponible.

 

Tener en cuenta compromisos y la planificación de pagos

No solo se deben tener en cuenta las facturas pagadas, sino que también debemos prever aquellos pagos apalabrados o adquiridos con anterioridad; presupuestos aceptados, pagos con tarjeta, impuestos trimestrales, etc. El dinero que representan, aunque esté hoy en tu caja, no debe estar disponible más que para los futuros pagos correspondientes.

 

Negociar y acordar mejores precios

Una empresa puede disponer de buenos precios o plazos de pago ante sus proveedores. Pero eso no significa que no sean mejorables. De hecho, el tiempo y la fidelidad con nuestros proveedores pueden ser un motivo de confianza que nos permita negociar descuentos por mayores volúmenes de compra, o por pronto pago.

 

Si quiere saber más sobre como mejorar la salud de la caja de su empresa, no se pierda la segunda parte del artículo. Si no puede esperar, no dude en contactar con nosotros. Como miembros de la Red de Puntos de Atención al Emprendedor, y empresa experta en constitución de sociedades limitadas en toda España, resolveremos cualquier duda que tenga al respecto.